Heridas de Infancia
En ocasiones no entendemos el por qué actuamos, como actuamos y pensamos lo que pensamos, no sabemos si lo que hacemos nos beneficia o nos perjudica y no entendemos el por qué nos sucede.
Las respuestas a estas situaciones podrían estar en tu inconciente y en las heridas que experimentaste en tu infancia de las cuales no somos conscientes, el adulto que eres hoy podría ser un reflejo de lo que fue en tu infancia.
- El niño que fue testigo de un divorcio traumático, podría tener problemas de pareja temiendo al compromiso o la intimidad.
- El niño al que le decían que estaba muy caro cuando pedía algo que le hacía falta, podría ser el adulto que hoy se siente culpable, cuando gasta el dinero en algo que no es tan necesario.
- El niño al que le tocó ser responsable antes de tiempo, cuidando de su madre, padre o hermanos, podría convertirse en el adulto que está pendiente de todo el mundo menos de sí mismo.
- El niño al que nunca le reconocieron sus logros , podría ser el adulto que hoy le cuesta reconocer sus virtudes.
- El niño que escuchó a una figura referente quejarse de su soledad y accedió a acompañarla en lugar de hacer cosas de niños, podría ser la adulta que hoy no pide ayuda porque siente que hay personas con problemas peores.
- El niño que vivió en un ambiente de constantes críticas de sus padres o cuidadores, podría convertirse en un adulto con una autoestima debilitada y constante necesidad de aprobación externa.
- El niño que experimentó abandono emocional, como la falta de atención o cuidado por parte de sus padres, podría desarrollar problemas en sus relaciones, temiendo ser abandonado en la vida adulta.
- El niño que fue testigo de la violencia doméstica en casa podría enfrentar dificultades en la gestión de la ira y el conflicto en sus relaciones de adulto.
- El niño que creció en un entorno donde la inseguridad financiera era constante, podría desarrollar una relación negativa con el dinero y una constante preocupación por la falta de recursos económicos.
- El niño que enfrentó rechazo de sus compañeros o amigos, podría experimentar problemas de socialización en su vida adulta y una sensación de aislamiento.
- El niño al que no respetaron sus límites, es el adulto que hoy se muestra a la defensiva.
- El niño al que se refugió en los estudios cuando pasaba una mala época emocional, podría ser hoy el adulto adicto al trabajo.
- El niño que creció rodeado de comentarios gordo fóbicos podría ser el adulto que hoy no puede mirarse al espejo porque no le gusta.
- El niño que sufrió de bullying en el colegio, ´podría ser el adulto al que hoy le cuesta confiar en la gente.
- El niño al que traicionaron, podría ser el adulto al que hoy le cuesta mantener relaciones sanas.
Mucho de lo que ocurrió en nuestra infancia podría determinar quienes somos en la adultez, Sigmund Freud decía «infancia es igual a destino» ,de ahí la importancia de trabajar en curar las Heridas de la infancia que están presentes en nuestra vida adulta de no trabajarlas para sanar podrían estar afectando nuestra vida hoy en dia.
Si deseamos sanar y evitar que sea el niño herido quien reaccione y decida nuestros pasos, un buen inicio es aprender a amarnosM.
depresión, ansiedad, estrés, baja autoestima, temas laborales,
duelos y terapia de pareja.
Fuentes
- BOURBEAU, Lise. Las 5 heridas que impiden ser uno mismo, editorial Diana.
- ORIHUELA, Anamar. Transforma las heridas de tu infancia. Editorial Aguilar.
